martes, 23 de diciembre de 2014

"LETRILLA DE LA VIRGEN MARÍA ESPERANDO LA NAVIDAD", de Gerardo Diego.

LETRILLA DE LA VIRGEN MARÍA ESPERANDO LA NAVIDAD.
Por Gerardo Diego.

Cuando venga, ay, yo no sé
con qué le envolveré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y le acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé,
con qué le tocaré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la brisa
que con tus besos tan leves
la hoja más alta remueves,
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré
con qué le besaré yo,
con qué.

Y ahora que me acordaba,
Ángel del Señor, de ti,
dímelo, pues recibí
tu mensaje: «he aquí la esclava».
Sí, dímelo, por tu fe,
con qué le abrazaré yo,
con qué.

O dímelo tú, si no,
si es que lo sabes, José,
y yo te obedeceré,
que soy una niña yo,
con qué manos le tendré
que no se me rompa, no,
con qué.

jueves, 18 de diciembre de 2014

"El primer beso", poema de Amado Nervo.

EL PRIMER BESO.
Por Amado Nervo.

Yo ya me despedía.... y palpitante 
cerca mi labio de tus labios rojos, 
«Hasta mañana», susurraste; 
yo te miré a los ojos un instante 
y tú cerraste sin pensar los ojos 
y te di el primer beso: alcé la frente 
iluminado por mi dicha cierta. 

Salí a la calle alborozadamente 
mientras tu te asomabas a la puerta 
mirándome encendida y sonriente. 
Volví la cara en dulce arrobamiento, 
y sin dejarte de mirar siquiera, 
salté a un tranvía en raudo movimiento; 
y me quedé mirándote un momento 
y sonriendo con el alma entera, 
y aún más te sonreí... Y en el tranvía 
a un ansioso, sarcástico y curioso, 
que nos miró a los dos con ironía, 
le dije poniéndome dichoso: 
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»











viernes, 12 de diciembre de 2014

"En paz", de Amado Nervo.

EN PAZ.
por Amado Nervo.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, 
porque nunca me diste ni esperanza fallida, 
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; 
porque veo al final de mi rudo camino 
que yo fui el arquitecto de mi propio destino; 
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas, 
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: 
cuando planté rosales, coseché siempre rosas. 

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: 
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! 
Hallé sin duda largas las noches de mis penas; 
mas no me prometiste tan sólo noches buenas; 
y en cambio tuve algunas santamente serenas... 

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. 
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!








miércoles, 3 de diciembre de 2014

Poema sobre la Muerte, recitado por Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito".






Homenaje en Colombia, en el año 2009, a Roberto Gómez Bolaños.

Voy a decir uno de los poemas, de los poquitos que me sé (dijo Roberto Gómez Bolaños al público):
"Yo que iba tan tranquilo
acercándome a mi vida terrenal
De pronto dudo y vacilo…
¿Es verdad que no hay asilo para el alma?
¿Qué morir es dejar de existir?
¿Qué la fugaz existencia no tiene la trascendencia que me dejaron intuir?
¡No, eso no, por favor!
Yo, con mi libre albedrío, me atrevo a decir, Dios Mío, que debe haber un error
Y, perdóname señor, si con esto te incomodo
Sin embargo, de algún modo, te lo tengo que decir:
¡No me vayas a salir con que aquí se acaba todo!"

viernes, 7 de noviembre de 2014

"La amenaza de la flor", de Alfonso Reyes.

LA AMENAZA DE LA FLOR.
Por Alfonso Reyes.


Flor de las adormideras:
engáñame y no me quieras.

¡Cuánto el aroma exageras,
cuánto extremas tu arrebol,
flor que te pintas ojeras
y exhalas el alma al sol!

Flor de las adormideras.

Una se te parecía
en el rubor con que engañas,
y también porque tenía,
como tú, negras pestañas.

Flor de las adormideras.
Una se te parecía...
Y tiemblo sólo de ver
tu mano puesta en la mía:
¡Tiemblo no amanezca un día
en que te vuelvas mujer!